la búsqueda

Escúchame con atención porque voy a contarte una historia…

“Había un Gran Señor, Mago entre Magos, que vivía en un gran Bosque apartado de todos los demás y en contacto con los árboles, las plantas, las piedras, el agua que venía del cielo, el agua que corría por el suelo, y de todos y cada uno de los animales que también habitaban en el lugar. Él podía entender todas las criaturas vivas, fuesen del tipo que fuesen, y se comunicaba con ellas sin dificultad.

“Sin embargo un día, el Gran Señor, Mago entre Magos, sin motivo aparente, sintió la necesidad de saber como era vivir entre los humanos, y antes de marcharse, dejó un trozo de su corazón enterrado para que no le olvidaran ni los árboles, ni las plantas, ni la lluvia, ni lo ríos, ni las piedras, ni ninguno de los animales que habitaba en ese Bosque. Y así fue como poco después emprendió el largo viaje hacia una ciudad cualquiera, para mezclarse entre los hombres.

“Fue pasando mucho, mucho tiempo.  Con el transcurrir de los años, el Gran Señor, Mago entre Magos, se olvidó de quien era y de dónde venía, pues le resultó difícil adaptarse a esa otra vida y en ese esfuerzo dejó de recordar, con lo cual también olvidó que había enterrado un trozo de su corazón en el Bosque, sin saber que eso ni siquiera había sido necesario…”

Primero, el Mago entre Magos, tiene que recordar quién es, tiene que reconocer de dónde viene. Cuando él sepa quién es realmente y recupere la memoria de su alma, ha de ir en busca de ese trozo de su corazón. Pero para eso, no tiene que recorrer muchos kilómetros; no tiene que caminar días y noches, noches y días; ni siquiera tiene que moverse de donde está, porque ese trozo de su corazón no está lejos: ese Bosque donde los animales, las plantas, las piedras y el agua habitaban y eran entendidos por el Mago, está dentro de él, no fuera.

Y escúchame bien, porque ¿sabes qué?: el único sitio donde hay que mirar es dentro, y eso no quiere decir que sea más sencillo porque el viaje también lleva su tiempo. El tiempo que el Mago entre Magos decida que quiere dejar pasar antes de ponerse en contacto con su interior, y el tiempo que el Gran Señor tarde después en poder excavar en ese lugar tan profundo, en ese lugar tan recóndito, que guarda dentro de sí.

Pero te diré un secreto que él todavía no sabe: y es que cuando pueda recuperar esa parte que ahora le falta, también va a recuperar muchas otras cosas que estaban ahí enterradas. Cosas que necesita para seguir su camino, para seguir su adaptación, para continuar creciendo, porque… es un Gran Señor y es un Mago entre Magos, pero también hay un sinfín de cosas para cultivar y otras tantas por descubrir.

(Tocando entre el esternón y el pecho) … Aquí está todo lo que necesitas, sólo tienes que recuperarlo. No se trata de correr hacia un lado y hacia otro buscando fuera, sino de meterte ahí y explorar, atravesando lo que sea necesario: si es dolor, es dolor; si es culpa, es culpa; pero sólo de esa manera vas a poder retomar aquello que sigues buscando fuera. Y no porque yo lo diga, sino porque es tu alma quien lo ha pedido y tú quién lo necesita. 

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